Terminó el primer mes del año y seguimos viendo indicadores económicos y financieros muy por abajo de lo que se supone debería ser para un bienestar común. La primera quincena de enero el Índice de Precios y Cotizaciones subió un .39%, es decir aumento de precios.
La inflación ha bajado muy ligeramente ubicándose en 7.1% contrario al cierre del 2021 que fue del 7.3%. Aún es demasiado pronto para estimar un porcentaje de cierre de este año, pero se estima será de entre un 4.5 % y 4.7%.
Los expertos refieren que los niveles inflacionarios prepandemia se conseguirán nuevamente hasta mediados del 2023. Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional que es un a catedral de los indicadores financieros en el mundo bajo la expectativa de crecimiento de nuestro país de 4% a 2.8% y por su parte analista privados la dejan mas baja entre el 2.7% y 2.2%. Algo que tiene que ponernos a reflexionar seriamente de que es lo mediático que se tiene que hacer.
Si bien existe en nuestro país consumo en niveles clase media y baja en gran medida a por los apoyos financieros de los programas sociales del gobierno, lo cierto también es que eso no necesariamente se va a traducir en un crecimiento para el mismo.
Técnicamente el gasto social que se da en los ciudadanos en el mundo mitiga la pobreza y el impacto en los bolsillos del alza inflacionaria derivados de la pandemia sanitaria.
Fortalecimiento a los comerciantes formales y a las PyMes con programas de financiamiento para abatir este fenómeno que se ha denominado recesión mediática. Y un discurso con acciones de más apoyo a los grandes empresarios para impulsar proyectos de expansión, inversión privada o captación de capitales. Por otro lado, la recaudación va de la mano del cualquier negocio formal en México sin embargo los impuestos solo representa el 14% del Producto Interno Bruto del país.
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