México.-  El Gobierno de México condicionará cualquier eventual explotación de gas no convencional mediante la técnica de fractura hidráulica (fracking) a la comprobación previa de disponibilidad de agua salada a gran profundidad. Durante la conferencia matutina de este jueves en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum hizo público el informe del comité científico convocado para evaluar la viabilidad de este recurso energético, anunciando la prohibición estricta del uso de agua dulce en estos procesos.

La resolución presidencial adopta las recomendaciones de un grupo multidisciplinario de 54 especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y otras instituciones, orientadas a proteger el balance hídrico y el medio ambiente en el país.

Prohibición absoluta de agua dulce y restricción en la Cuenca Tampico-Misantla
Las conclusiones científicas expuestas por el investigador José Antonio Hernández Espriú, de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, enfatizaron que ningún proyecto debe comprometer los recursos hídricos destinados al consumo humano, la agricultura o la ganadería, considerando que cada pozo requiere entre 50 mil y 70 mil metros cúbicos de agua. Por ello, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) realizará perforaciones de exploración experimental para confirmar la presencia y aislamiento de depósitos de agua salada en el subsuelo.

Asimismo, la administración federal aceptó la recomendación del comité de declarar como zona no apta e intocable a la Cuenca Tampico-Misantla, que abarca el estado de Veracruz y el sur de Tamaulipas, debido a su fragilidad ambiental, densidad demográfica y alta biodiversidad.

Evaluación técnica en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas
Respecto a las zonas con potencial hidrocarburífero en el norte del país, la investigadora Ana Paulina Gómora Figueroa precisó que se continuará evaluando la factibilidad técnica, ambiental y económica en la Cuenca Sabinas-Burro Picachos —ubicada entre Coahuila y Nuevo León— y la Cuenca de Burgos, en el noreste de Tamaulipas. Aunque el potencial nacional en yacimientos no convencionales se calcula en 141.5 billones de pies cúbicos, las autoridades aclararon que se trata de recursos prospectivos que requieren confirmación mediante estudios rigurosos.

El informe responde a la alta vulnerabilidad energética del país, que actualmente importa el 75 por ciento del gas natural que consume, del cual el 93 por ciento proviene de yacimientos no convencionales en Estados Unidos.

Las 10 recomendaciones clave del comité científico
El panel de expertos estableció un decálogo de directrices para guiar la política energética nacional:

  • Incorporar aceleradamente fuentes renovables para la generación de energía eléctrica.
  • Implementar programas nacionales de eficiencia energética.
  • Incrementar la producción de gas convencional y eliminar el quemado de gas asociado a la extracción petrolera.
  • Prohibir de forma definitiva la extracción de gas no convencional en la Cuenca Tampico-Misantla.
  • Perforar pozos experimentales para verificar la presencia de agua salada sin conexión con acuíferos someros.
  • Confirmar reservas reales mediante estudios técnicos y perforaciones de prueba.
  • Aplicar las mejores prácticas ambientales, descartando aditivos químicos de alta toxicidad.
  • Realizar consultas previas, libres e informadas a las comunidades locales antes de cualquier fase productiva.
  • Incentivar el empleo regional a través de la proveeduría local.
  • Mantener un monitoreo científico externo e independiente sobre la integridad de acuíferos, la sismicidad y los ecosistemas.

La presidenta Sheinbaum informó que el comité científico mantendrá sesiones permanentes para dar seguimiento a las evaluaciones, haciendo públicos sus avances de manera periódica a través de las plataformas oficiales del Gobierno Federal.