La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció este sábado el levantamiento de su plantón en el Zócalo capitalino tras 23 días de protestas, sin haber logrado la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, pero con la advertencia de que regresarán con mayor fuerza.

Desde un templete frente a Palacio Nacional, líderes magisteriales hicieron pública la “Declaratoria de receso de la huelga de la CNTE”, calificando su salida como una estrategia para reorganizarse y ampliar su movimiento.

Pedro Hernández, dirigente de la sección 9 de la Ciudad de México, señaló que este retiro es temporal y que la CNTE continuará con su plan de presión política, incluyendo protestas en las giras de trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Asimismo, Hernández acusó al gobierno de no querer tocar los intereses ligados a las Afores y cuestionó el lema “primero los pobres”, que, dijo, se convirtió en una consigna vacía.

La líder oaxaqueña Yenny Pérez agregó que el gobierno actual mostró continuidad con políticas neoliberales y anticipó que volverán con más fuerza.

El retiro se produce luego de tres reuniones con la Secretaría de Gobernación que no arrojaron avances concretos. Durante estas semanas, los maestros realizaron diversas movilizaciones, entre ellas una marcha con más de 5 mil participantes y actos de protesta como la vandalización de la Torre del Bienestar por parte de la CETEG de Guerrero y el incendio de oficinas del SNTE.

Mientras los contingentes recogían sus lonas y pertenencias para volver a sus estados, los dirigentes reiteraron que este es solo un receso en su lucha. “Nos vamos para regresar con el doble o triple de fuerza”, sentenció la dirigencia.