Ciudad de México.- Al día de hoy existen dos méxicos, distintos entre sí: uno con crecimiento económico, con paz en las calles, con instituciones sólidas; con autosuficiencia energética, entre otros grandes avances.
Ese país existe solo en la mente del presidente Andrés Manuel López Obrador y, para su desgracia, se encuentra también el país de los números duros, el de los más de 200 mil homicidios, el del crecimiento, el del cero por ciento o el de la gasolina por encima de los 25 pesos.
Llega al final el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pero su conclusión deja cifras estremecedoras que reflejan la inseguridad que vive el país, cifras que hablan de compromisos incumplidos, de corrupción, de destrucción de las instituciones, de mentiras y más mentiras.
De acuerdo con especialistas en comunicación, hasta el pasado 23 de agosto Andrés Manuel López Obrador dictó en total mil 423 conferencias de prensa matutinas, la llamada mañanera en las que, en promedio, emitió 90 afirmaciones falsas o mentirosas al día.
La política de abrazos, no balazos, lejos de ser un instrumento pacifista, llenó de sangre las calles del país, convirtiéndose en el sexenio más violento de la historia de México desde la Revolución Mexicana, con más de 190 mil homicidios.
De acuerdo con datos de Statista Research Department, plataforma global de datos e inteligencia empresarial fundada en Alemania en 2007, las cifras de homicidios establecen que al finalizar el de Vicente Fox, hubo 60 mil homicidios, en el de Felipe Calderón 122 mil, mientras que el de Enrique Peña la cifra se elevó a 150 mil.
Según esas cifras, de 2019 a 2022 se registró un promedio de 16 mil 630 detenciones anuales. En el sexenio anterior de Enrique Peña Nieto, de 2013 a 2016, el promedio fue de 23 mil 301; y de 2007 a 2010, con Felipe Calderón como presidente, el promedio fue de 33 mil cada año.







