México.- Pese a ser señalado como presunto violador y agresor sexual, el diputado federal por Morena, Cuauhtémoc Blanco, reapareció ante el ojo público asistiendo a una función de pelea de la Ultimate Fighting Championship (UFC), realizada el 29 de marzo en la Arena Ciudad de México bajo el nombre «UFC Fight Night CDMX 2025».
En una serie de videos compartidos en redes sociales, se puede observar al exfutbolista mexicano vestido con un pantalón de mezclilla y una camisa de cuadros en tonos blanco y azul, disfrutando del evento entre las gradas, compartiendo la euforia con el público asistente y sus acompañantes.
Otras imágenes y material audiovisual muestran a «El Cuau» acercándose al peleador Edgar Chairez, mientras diversas personas lo abrazaban y le pedían fotografías, sin mostrar rechazo ante las acusaciones en su contra. Según el medio Aristegui Noticias, Blanco disfrutó la función desde una zona VIP, separada por cintillos de seguridad y rodeado de acompañantes, lo que evidenció la tranquilidad con la que se mantuvo en el evento.
Protestas en su contra: «¡Fuera Cuauhtémoc!»
Mientras Blanco se mostraba en un evento deportivo, miles de mujeres y ciudadanos en general se manifestaron en la Ciudad de México exigiendo su desafuero. La protesta, convocada por feministas y colectivos de derechos humanos, inició en la Glorieta de las Mujeres que Luchan y avanzó hacia el Zócalo y Paseo de la Reforma. Los manifestantes denunciaron la decisión de la Cámara de Diputados de negar el desafuero del legislador, a quien también se le han imputado presuntos actos de corrupción y vínculos con el crimen organizado.
La movilización reflejó el descontento por la falta de justicia y la impunidad que, según los participantes, protege a figuras políticas con acusaciones graves. Durante la marcha, se alzaron pancartas con mensajes como «No más impunidad», «Justicia para las víctimas», «Fuera Blanco» y «Las mujeres exigimos justicia».
Uno de los momentos más simbólicos fue la quema de una camiseta con el nombre de Cuauhtémoc Blanco, realizada por un grupo de manifestantes como rechazo a la protección política que se le ha otorgado. La acción envió un mensaje de repudio a la falta de transparencia y a la corrupción en la política mexicana.
La protesta culminó en el Congreso de la Ciudad de México, donde los organizadores entregaron un pliego petitorio exigiendo una investigación imparcial sobre las acusaciones contra Blanco Bravo y el fin de la protección política para figuras señaladas por presuntos delitos graves.







