Aunque son del mismo partido político – morena- profesan coincidencias contra el PRI gobierno, uno ex priista y otro ex panista, ahora están de pleito : el senador Armando Guadiana y el súper delegado Reyes Flores Hurtado.
La derrota en las urnas de Guadiana, acabó de romper la cuerda, hasta de amistad que tenía con Reyes, a quien, sin dar su nombre, culpó de haber perdido la alcaldía de Saltillo, ante José Maria Frausto Siller.
“ No tuve apoyo de los programas federales “ dijo Guadiana, y la respuesta llegó rápido. Reyes aseguró que se ajustó a la posición del presidente López Obrador, de mantenerse ajeno a la elección.
Sin embargo, ambas posturas reflejaron la descomposición interna de un partido que, al menos en Coahuila, no tiene unidad, está dividido y con candidatos débiles. Su fortaleza es López Obrador.
Ahora el pleito Guadiana – Reyes, raspó el anuncio del tren Coahuilteca, que unirá en proyecto a Saltillo, Ramos Arizpe y Monterrey, excelente obra si se concreta .
Cada quien hizo el anuncio en clara muestra de que, los antes amigos y aliados, ahora no se pueden ver ni en pintura.
Guadiana precisó que entre los aspirantes a la candidatura por Morena al gobierno estatal están, él, Luis Fernando Salazar, Javier Guerrero y Lenin Flores. Reyes, no. Y si Reyes comienza a buscar la candidatura , ya tiene en Guadiana a su principal opositor.
Ambos saben que será el presidente López Obrador, quien designará al candidato en Morena, pero, aún así, los dos harán lo posible para ponerle piedrotas en el camino a su adversario. Al tiempo.






