Pensaba hablarles sobre lo mucho que me agradó ver al gobernador de Nuevo León hablando con tanta naturalidad y transparencia a sus gobernados sobre el presupuesto asignado por la federación a su estado para ejecutarse el 2022 y de qué manera pensaba gastarlo, explicando un plan de ahorro de 4 mil 208 millones de pesos, que permitirá priorizar obra pública, seguridad y atención a niños con cáncer, fue claro dejando de gastar en «zonceras» se pueden hacer muchas cosas en beneficio de los ciudadanos.

¿Pero qué creen? Me ganó el corazón. Y es que cuando uno es fan de algún artista se alegra de sus logros, pero cuando eres fan de un artista que viste crecer porque sus abuelos vivían a una cuadra de mi casa, cuando escuchaste a uno de ellos dedicar serenatas con la canción Aliado del Tiempo a una de tus amigas de secundaria, cuando viste la cantidad de puertas que tocaron para presentarse en bailes, tocar en cantinas, cantar en panteones, y sabes los sacrificios que tuvieron que hacer, para llegar al lugar donde están, ¡La admiración es al doble! 

Poncho e Imanol son dos jóvenes sampetrinos que le han dado un respiro a un pueblo que desde hace décadas ha estado hundido en un clima de desesperanza por la falta de empleo, problemas de drogadicción, embarazos en adolescentes, deserción escolar, desapariciones forzadas, inseguridad, pobreza y abandono al campo.

Aún contra todo eso, sus ganas de salir adelante y triunfar en lo que más les apasiona: La música; la cual ha sido mucho más grande que todos esos problemas en su entorno.

De familia tradicional y padres trabajadores han estado guiados por su padre en su carrera musical, lo que ha permitido que se mantengan con los pies en la tierra y por el buen camino. Hoy después de más de un año de su salto a la fama nacional e internacional, reciben su primer Latin Grammy como mejor álbum norteño por su disco «Al estilo rancherón», y no solo podemos decirles ¡Felicidades!, También decimos ¡Gracias!

Sí, por regresarle la vida y la esperanza a cientos de sampetrinos que en algún momento de su vida han perdido la fe en cualquier sueño, porque nos han puesto en los ojos del mundo, nos han demostrado que un sueño sí se puede hacer realidad si se trabaja por ello, deseo que éste sea el parteaguas, para que pronto venga una fundación o un trabajo colectivo que permita impulsar a más niños y jóvenes que están llenos de ganas de salir adelante, y que solo necesitan ese empujoncito que no siempre a todos la vida les da, hoy después muchos años, la gente de San Pedro podremos contestar orgullosos cada vez que nos pregunten:

-¿De dónde eres?

– De San Pedro de las Colonias, Coahuila, la tierra de Los Dos Carnales.