Sinaloa.- Una revisión de rutina en un puesto militar en San Luis Río Colorado, Sonora, resultó en el decomiso de más de 900 kilogramos de cocaína, valorados en aproximadamente 63 millones de dólares. La droga, transportada en un tráiler con destino a Tijuana, Baja California, estaba oculta en un cargamento de papayas. Este operativo, llevado a cabo por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), se considera un duro golpe al crimen organizado en la región, al eliminar una significativa fuente de ingresos para los grupos delictivos.

El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, celebró este importante aseguramiento en sus redes sociales, destacando que representa un “golpe contundente” al tráfico de drogas en el estado. La incautación se enmarca dentro de las acciones implementadas por la Mesa Estatal de Seguridad en Sonora, que busca fortalecer la lucha contra el narcotráfico y reducir la influencia de organizaciones criminales en la zona. Tanto la droga como el chofer del tráiler fueron entregados a las autoridades para investigar la procedencia y el destino final del cargamento.

Además del decomiso de cocaína, un día antes se desmanteló un laboratorio de fentanilo en San Luis Río Colorado, que representa un avance significativo en la lucha contra el narcotráfico en Sonora. Según la Fiscalía del estado, se encontraron equipos industriales, precursores químicos y armas de fuego en el lugar, lo que evidencia la complejidad de las operaciones criminales en la región. Este hallazgo es el primero relacionado con la fabricación de fentanilo en Sonora, lo que pone de manifiesto la creciente preocupación por la producción y el tráfico de esta peligrosa sustancia.