México.- Un juez federal dictó auto de formal prisión contra Tomás Yarrington Ruvalcaba, exgobernador de Tamaulipas, por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, en un proceso impulsado por la Fiscalía General de la República (FGR).
La decisión judicial fue informada este domingo a través de las redes sociales de la FGR, donde se precisó que Yarrington permanece interno en el Centro Federal de Reinserción Social número Uno, Altiplano, en el Estado de México.
De acuerdo con un comunicado oficial, la resolución fue obtenida por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) en coordinación con la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR). La acusación se basa en la hipótesis de que el exgobernador adquirió bienes en México y el extranjero con recursos provenientes de actividades ilícitas.
Yarrington Ruvalcaba, quien militó en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), es señalado por pertenecer presuntamente a una red criminal que recibió financiamiento de una organización delictiva para adquirir inmuebles dentro y fuera del país. Los hechos habrían ocurrido durante su mandato al frente del gobierno de Tamaulipas y continuaron incluso después de dejar el cargo.
El pasado 9 de abril, el exgobernador fue deportado por Estados Unidos y entregado a las autoridades mexicanas. Al llegar a territorio nacional, el Juez Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales en Tamaulipas, con sede en Matamoros, le dictó un primer auto de formal prisión por delitos contra la salud, bajo la modalidad de colaboración al fomento del narcotráfico.
La nueva acusación de lavado de dinero se desprende de una averiguación previa iniciada en enero de 2009 por la extinta Procuraduría General de la República (PGR). El caso fue impulsado tras la denuncia de un testigo protegido, presunto miembro del Cártel del Golfo, quien implicó directamente a Yarrington.
Según la declaración del testigo, el exmandatario permitió y facilitó actividades de lavado de dinero y narcotráfico mientras era gobernador de Tamaulipas, entre 1999 y 2004.
Con esta nueva resolución judicial, Yarrington enfrenta dos procesos penales: uno por delitos contra la salud y otro por lavado de dinero, ambos considerados delitos graves en la legislación mexicana.







