Ciudad de México.- Morena y sus aliados políticos han asegurado el control de 27 de los 32 congresos locales, facilitando así la aprobación de reformas constitucionales en el tramo final de su mandato. Este dominio legislativo permitirá al partido guinda avanzar con iniciativas clave, como la reforma al Poder Judicial, contenidas en el Plan C. Para que estas reformas sean efectivas, tras la aprobación en el Senado y la Cámara de Diputados, necesitan el respaldo de al menos 17 congresos estatales.

De acuerdo con la consultora Integralia, esta situación elimina contrapesos a nivel local, permitiendo a Morena modificar leyes, presupuestos y ratificar reformas federales sin mayores obstáculos. Los únicos congresos en manos de la oposición son cinco: Coahuila (PRI), Guanajuato, Chihuahua y Aguascalientes (PAN), y Nuevo León, donde la gubernatura está a cargo de Samuel García de Movimiento Ciudadano, pero el Congreso será controlado por una coalición de PAN, PRI y PRD.

Además, en tres estados, aunque los ejecutivos son de la oposición, Morena y sus aliados lograron la mayoría en los congresos locales tras las elecciones del 2 de junio. Esto obligará a los gobernadores de Querétaro, Jalisco y Durango a negociar con los legisladores de Morena para aprobar leyes y presupuestos. En otros 23 estados, tanto la gobernatura como la mayoría legislativa están en manos de Morena, lo que les permitirá gobernar sin necesidad de negociar con la oposición.

Según Javier Santiago Castillo, exconsejero del Instituto Nacional Electoral (INE), desde 2021 Morena ha dominado la mayoría de los congresos locales, pero los resultados recientes refuerzan esta posición, acercándolos a la posibilidad de realizar modificaciones constitucionales. Aunque el Senado aún presenta un desafío con 83 senadores aliados, se requiere una mayoría calificada de 86, lo que no descarta la posibilidad de persuadir a tres senadores más para lograr sus objetivos.

Para los gobernadores de estados controlados por Morena en los congresos locales, la negociación será esencial, especialmente en temas presupuestarios y de administración pública. Por otro lado, en Querétaro, Jalisco, Durango y Nuevo León, los gobernadores deberán enfrentarse a la oposición legislativa que podría aprobar leyes contrarias a sus intereses.

En resumen, Morena y sus aliados cuentan con un campo abierto en 27 congresos locales, lo que les permitirá avanzar en sus proyectos sin grandes resistencias, mientras que la oposición mantiene el control en solo cinco congresos.