Saltillo, Coah.- Baltazar García Nájera es uno de los 50 abuelitos del asilo El Buen Samaritano. En su juventud amaba viajar y ahora conserva los mejores recuerdos junto a su hija, sus padres y mantiene vivo su campeonato en declamación en el año 2015.

«Aprendemos a reír con llanto y también a llorar con carcajadas», declama para la entrevista con RCG Media.

Hoy a sus 73 años, recuerda que fue una vida muy bonita, la que le permitió conocer su entorno y viajar.

La muerte de sus padres, más que un momento triste, la recuerda con respeto y agradeciendo su vida.

«Haga de cuenta que usted se eleva hasta donde a todos nos va a suceder«, comenta.

En su faceta de padre, recuerda y atesora los momentos junto a su hija, como cuando la llevaba a la Alameda y paseaba en los caballitos.

La vida llevó a don Baltazar a separarse de su esposa y su hija, por lo que comenzó a asistir a escuelas para adultos mayores, convirtiéndose en el primer lugar de declamación a nivel municipal.

Luego del fallecimiento de sus padres, Baltazar vivía solo, siendo una caída lo que lo llevó a convertirse en un residente del asilo, lo cual expresa como una bendición.

Baltazar logró aprender además diversos oficios como pintura y construcción, compartiendo su mejor consejo con las nuevas generaciones.