Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encuentra ante una decisión crucial en el marco del conflicto bélico con Irán, analizando si reanudará las operaciones militares a gran escala para intentar sofocar la confrontación o forzar la caída del régimen de los ayatolás. En declaraciones concedidas al portal informativo Axios, el mandatario estadounidense reconoció que enfrenta una determinación de gran magnitud y que no descarta ningún escenario operativo para las próximas semanas, sugiriendo que la postura de su administración podría cambiar radicalmente según se desarrollen las conversaciones diplomáticas.
La definición de la estrategia militar estadounidense dependerá en gran medida de una reunión clave programada en Nueva York durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde Trump se reunirá con líderes de seis naciones del Golfo Persico, entre ellas Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Bahréin, Kuwait y Omán. Debido a que el presidente requiere el respaldo de sus aliados regionales para sostener una ofensiva prolongada, este encuentro multilateral perfila el rumbo de la siguiente fase del conflicto, especialmente después de que los temores a represalias iraníes contra infraestructura petrolera frenaran los ataques masivos proyectados en agosto.
A pesar de que la administración de Washington ha mantenido un perfil bajo centrado en sanciones económicas y en asegurar el tránsito de hidrocarburos por el estrecho de Ormuz, funcionarios de seguridad advierten que la actual postura de espera resulta insostenible para las fuerzas armadas. Mientras los precios globales de la energía continúan elevados a causa del bloqueo naval, Trump destacó la efectividad de las medidas marítimas contra los buques iraníes y no descartó un eventual encuentro con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en Nueva York, abriendo la puerta a que una decisión definitiva sobre las acciones de combate ocurra tras las elecciones de mitad de mandato.







