Monclova.- El agua estancada en el bulevar Pape y Francisco y Francisco I. Madero ha comenzado a afectar a las personas que pasan por la zona, ya que el estancamiento, además de ser peligroso por los niveles de agua.
Por su parte, la Administración local señaló que la boca de tormenta fue construida desde 2018 para prevenir inundaciones en la ciudad, pero la ciudadanía se ha encargado de alojar sus residuos en la zona.
Jesús Ballesteros, director de infraestructura urbana no había recibido queja alguna, pero, al enviar a una cuadrilla de trabajadores para verificar las instalaciones, notaron que es necesario volver a trabajar en el lugar para que funcione como normalidad.
“Los drenajes pluviales están en el radar de Protección Civil, que sería el departamento encargado de monitorearlos para evitar problemas, principalmente en la temporada de lluvias”, señaló.







