La economía de Estados Unidos se contrajo 0.3 por ciento anualizado en el primer trimestre de 2025, marcando su primera caída trimestral en tres años y coincidiendo con los primeros 100 días del segundo mandato de Donald Trump.
De acuerdo con el Buró de Análisis Económico (BEA), el retroceso se debió principalmente al aumento del 41.3 por ciento en las importaciones (anticipándose a los nuevos aranceles) y a una reducción en el gasto gubernamental.
Aunque el consumo de los hogares creció un 1.8 por ciento, mostró su menor avance desde mediados de 2023.

Las exportaciones netas restaron casi cinco puntos porcentuales al PIB, el mayor impacto negativo registrado.
La inversión empresarial en equipos creció con fuerza, impulsada por sectores como la aviación y la tecnología, mientras que los inventarios empresariales añadieron 2.25 puntos al PIB.
A pesar del impacto negativo inmediato, algunos analistas prevén que la acumulación de inventarios y el ajuste del déficit comercial podrían impulsar el crecimiento en el segundo trimestre.
En los mercados, la noticia provocó caídas: el Dow Jones perdió 0.7 por ciento, el Nasdaq 2.07 por ciento y el S&P 500 1.35 por ciento.
La administración Trump, en medio de una política comercial agresiva con aranceles de hasta 145 por ciento para productos chinos, atribuyó los datos a la gestión de Joe Biden y pidió “paciencia”, prometiendo una recuperación impulsada por la relocalización de empresas en Estados Unidos.







