SInaloa.- El fentanilo, una droga sintética opioide extremadamente potente que ha causado una crisis de salud pública sin precedentes en Estados Unidos, se ha convertido en un punto de discordia entre los gobiernos de México y Estados Unidos. A pesar de las negaciones del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, de que se produzca fentanilo en México, documentos oficiales contradicen su postura.
El primer narcolaboratorio productor de fentanilo fue desmantelado en 2017 en el estado de Sinaloa, considerado por la Administración de Control de Drogas (DEA) como el principal productor de la droga en México. Este hallazgo fue documentado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en 2018 y el actual titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), André Georges Foullon Van Lissum, fue el encargado de emitir la alerta a las áreas centrales del Ejército.
El informe de Foullon Van Lissum, de 142 páginas, reconoce que los cárteles de la zona incursionaron en la elaboración de fentanilo, además de heroína y metanfetaminas. Esto ha llevado a que los grupos criminales cobren mayor protagonismo para mantener el control de las zonas donde operan y expandir sus áreas de operación o influencia.
El documento no precisa la zona donde se incautó aquel primer narcolaboratorio productor de fentanilo, aunque sí incluye gráficos de los laboratorios en los que se produce la droga sintética. El informe fue obtenido por los hacktivistas de Guacamaya. En los archivos filtrados también se detallan otros decomisos de fentanilo realizados en distintos municipios, así como los cursos tomados por soldados, cabos, personal operativo, enlaces, comandantes de Batallón y jefes de Sección sobre la identificación y riesgos del fentanilo.
Pese a las negaciones del presidente López Obrador en negar que México sea un productor de fentanilo, los documentos oficiales muestran lo contrario. Un informe de la ONG Elementa dio a conocer la existencia de un laboratorio productor del opioide sintético, descubierto en 2020. El documento está fechado el 30 de julio de 2020 e indica que el sitio donde se descubrió el narcolaboratorio es el noreste de México, una zona operada por el Cártel de Sinaloa.
Además, un documento de inteligencia militar de marzo de 2020, indica que en Culiacán se produce fentanilo, y advierte que las disputas por el control de la fabricación de esa droga entre células del Cártel de Sinaloa implica «el riesgo de que se incremente la violencia». Estos documentos oficiales contradicen las negaciones del presidente López Obrador y demuestran que México es, de hecho, un productor de fentanilo.






