Irán.- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, expresó su oposición a un posible ataque preventivo de Israel contra las instalaciones del programa nuclear de Irán. Durante un viaje a Carolina del Norte para evaluar los daños causados por el huracán Helene, Biden respondió de manera contundente a los periodistas, afirmando que «la respuesta es no». Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión entre ambos países tras una reciente escalada en los ataques, que incluye un asalto por parte de Irán, que lanzó alrededor de 200 cohetes hacia Israel sin causar víctimas, pero incrementando las preocupaciones en la región.

La situación se intensificó después del asesinato del líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, en Beirut por parte de Israel, lo que generó una reacción de Teherán. En respuesta a los ataques, la Casa Blanca anunció que impondría consecuencias a Irán, aunque no se comprometió a implementar sanciones en relación con las exportaciones de petróleo iraní, a pesar de los llamados bipartidistas desde el Congreso. El debate sobre el programa nuclear de Irán también dominó las discusiones políticas, con diferentes posturas entre los candidatos vicepresidenciales sobre la posibilidad de un ataque israelí.

A pesar de la advertencia de Biden sobre las incursiones en el sur del Líbano, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, parece haber ignorado la solicitud del presidente estadounidense. Según informes, la advertencia de Biden fue vista en Israel como una formalidad, ya que no se percibe una amenaza inminente ni una solución diplomática viable en el horizonte. La dinámica entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa siendo frágil, lo que plantea preocupaciones sobre el futuro de la seguridad en la región.