El Paso, Texas.- Ismael «el Mayo» Zambada, uno de los narcotraficantes más poderosos de México y cofundador del Cártel de Sinaloa, se declaró hoy no culpable ante un juez de El Paso, Texas. Zambada enfrenta múltiples acusaciones de narcotráfico en la Corte de Distrito Oeste de Texas.
El abogado de Zambada, Frank A. Pérez, afirmó en una conferencia de prensa tras la audiencia que su cliente no se entregó voluntariamente a las autoridades. «Quiero declarar que él no se rindió voluntariamente. Fue traído en contra de su voluntad«, declaró.
Zambada enfrenta cargos por tráfico de cocaína y marihuana, lavado de dinero, posesión de armas, delincuencia organizada y asesinato como líder del Cártel de Sinaloa. Actualmente, está acusado en cinco cortes federales, incluida la Corte de Distrito Este de Texas. Sin embargo, es probable que sea transferido a otra jurisdicción, posiblemente Nueva York, para ser enjuiciado.

Según el diario Milenio, Joaquín Guzmán López, conocido como “el Güero” y quien recientemente se entregó a las autoridades estadounidenses tras negociar su rendición, habría tendido una trampa a Zambada. Guzmán López, trasladado a Chicago para enfrentar cargos similares, habría facilitado la captura de Zambada al atraerlo a El Paso en un avión privado.
El caso de Zambada está siendo supervisado por la jueza Kathleen Cardone. Fuentes cercanas al proceso sugieren que Zambada podría ser trasladado a la Corte de Distrito Este en Brooklyn, Nueva York, donde también tiene acusaciones por tráfico de drogas. Esta corte es conocida por enjuiciar a otros líderes del narcotráfico, incluido Joaquín “el Chapo” Guzmán y el exsecretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna.
En un documento obtenido por la agencia de noticias EFE, la defensa de Zambada comunicó a la Justicia estadounidense su declaración de no culpabilidad de los cargos que se le imputan. Esta declaración se realizó menos de 24 horas después de su detención en El Paso, en una audiencia de fast track.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), reaccionó a la detención y declaraciones de Zambada, preguntando quién lo obligó a rendirse. La situación generó un amplio debate en el país sobre la cooperación entre las autoridades mexicanas y estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico.







