Ciudad de México.- La presencia cada vez más notable de la Inteligencia Artificial (IA) está dejando una marca indeleble en el ámbito militar, especialmente a través del uso de drones en los numerosos conflictos globales. Según un experto consultado por este diario, esta tecnología se está erigiendo como el nuevo paradigma de la guerra. David García Contreras, académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, enfatizó que los drones están destinados a convertirse en un componente crucial del arsenal bélico, complementando las herramientas militares existentes y maximizando la capacidad destructiva a través de avances tecnológicos.

No obstante, este avance tecnológico no está exento de preocupaciones éticas y legales. Organizaciones como Amnistía Internacional advierten que el empleo creciente de IA y drones podría socavar valores fundamentales como los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y la democracia. García Contreras subraya que la regulación en torno a estos temas avanza con lentitud, mientras los avances tecnológicos, especialmente en el ámbito militar, operan en secreto, generando lagunas legales preocupantes que deben ser abordadas con urgencia.

A nivel geopolítico, países como Estados Unidos, China, Rusia y la Unión Europea lideran en el desarrollo y la inversión en tecnologías militares, incluyendo drones. Sin embargo, esta supremacía económica deja rezagadas a naciones más pobres, que no pueden competir en este campo y deben priorizar otras necesidades. En este contexto, países como México están adquiriendo sistemas antidrones para seguridad interna, pero no han incursionado significativamente en drones para combate. Por otro lado, zonas de conflicto como Ucrania están presenciando un auge en la producción de drones por parte de empresas privadas, revelando la intersección entre necesidades bélicas y oportunidades comerciales en el mercado global de la guerra tecnológica.