Italia.- El papa Francisco deberá guardar al menos dos meses de convalecencia tras su regreso al Vaticano, luego de haber permanecido 38 días hospitalizado por problemas respiratorios. Su estado de salud es delicado, ya que en su traslado se le observó con cánulas nasales de oxígeno, lo que refuerza la necesidad de cumplir estrictamente con las indicaciones médicas: evitar traslados innecesarios y limitar los contactos. Su residencia en la casa Santa Marta ha sido equipada con material adecuado para atender cualquier emergencia, y contará con asistencia médica permanente, según informan medios italianos.
Sin embargo, quienes conocen al pontífice advierten que será difícil para él mantenerse en aislamiento total. Aunque los médicos recomiendan reposo y fisioterapia, Francisco podría seguir activo a través de videomensajes o apariciones desde la ventana de su biblioteca en la plaza de San Pedro. La primera prueba sobre su capacidad de cumplir con el reposo será la visita del rey Carlos III a Roma el 8 de abril, donde aún no se ha confirmado si el papa lo recibirá en persona o delegará en el secretario de Estado, Pietro Parolin. Otros eventos importantes en su agenda incluyen la Semana Santa, el Jubileo de los misioneros de la misericordia y la canonización de Carlos Acutis, en abril.
Ante las limitaciones que impone su recuperación, el papa Francisco podría optar por delegar más responsabilidades en su círculo cercano. A diferencia de sus predecesores, ha centralizado muchas decisiones en su persona, pero ahora podría apoyarse más en sus secretarios personales y cardenales de confianza. Medios italianos sugieren que el Consejo de Cardenales podría asumir un rol más activo en esta etapa, mientras que el cardenal Giovanni Battista Re ha reconocido que la recuperación del pontífice será lenta.







