Ciudad del Vaticano.– En el marco del Jubileo de la Justicia, el papa León XIV dirigió un mensaje en la plaza de San Pedro, ante miles de peregrinos reunidos en Roma. Durante su discurso, hizo hincapié en la necesidad de reflexionar sobre los pueblos y países que aún viven bajo condiciones de vida consideradas inaceptables por su nivel de injusticia e inhumanidad.

El pontífice señaló la relevancia de la justicia como fundamento del derecho y del Estado, inspirándose en las enseñanzas de San Agustín para subrayar que donde no hay justicia tampoco puede haber instituciones legítimas. Destacó que la verdadera justicia se concreta en el respeto a la dignidad de cada persona y en la igualdad de oportunidades, principios que deben guiar tanto a individuos como a instituciones.

Asimismo, llamó a quienes trabajan en el ámbito de la justicia a recuperar valores esenciales para la convivencia y el respeto de los derechos humanos. Advirtió sobre las crecientes discriminaciones que limitan el acceso a la justicia y alertó sobre actitudes que niegan derechos fundamentales y desprecio por la vida. En este sentido, instó a mantener vivos los valores compartidos que sostienen las normas, las leyes y el funcionamiento de las instituciones.