México.- No es el primer caso: El historial sangriento de El Doble R Ricardo Ruiz Velasco, también conocido como El Tripa, es identificado como líder del Grupo Élite del CJNG y ya ha sido vinculado a otros asesinatos mediáticos.
El Pirata de Culiacán: asesinato por venganza
Uno de los crímenes más conocidos relacionados con El Doble R es el del influencer sinaloense Juan Luis Lagunas Rosales, mejor conocido como El Pirata de Culiacán. Famoso por sus videos en estado de ebriedad y por rodearse de armas y narcocorridos, el joven de 17 años fue asesinado el 18 de diciembre de 2017 dentro del bar Mentados Cántaros, en Zapopan, donde recibió 15 disparos.
Días antes, Lagunas había publicado un video en el que lanzaba insultos directos contra Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder máximo del CJNG. Las autoridades creen que El Doble R ordenó su asesinato como represalia, reforzando así su reputación como brazo ejecutor del cártel.
Daisy Ferrer y la red de modelos asesinadas
Otro caso atribuido indirectamente a El Doble R es el de la modelo venezolana Daisy Ferrer Arenas, asesinada en 2012 en Guadalajara. Su cuerpo fue hallado en la colonia Oblatos y su muerte ha sido ligada a una supuesta red de trata de mujeres que operaba desde el bar Bandidas, en el que trabajaban mujeres extranjeras como bailarinas y meseras.
En esa época, el bar era presuntamente manejado por Iván Martínez Macías, quien también fue asesinado, y quien aparecía en varias líneas de investigación relacionadas con la explotación de mujeres. El homicidio de Ferrer fue atribuido al entonces jefe de plaza del CJNG en Guadalajara, Daniel Quintero Riestra, actualmente preso, y se presume que El Doble R también estuvo involucrado.
Un patrón que se repite
Los casos de Valeria Márquez, El Pirata de Culiacán y Daisy Ferrer Arenas revelan un patrón en el que figuras públicas, especialmente jóvenes con presencia en redes sociales o vinculadas al entretenimiento nocturno, han sido víctimas de homicidios con presuntos nexos directos al CJNG.
A pesar de múltiples investigaciones abiertas y detenciones de algunos implicados, Ricardo Ruiz Velasco permanece prófugo y se ha convertido en uno de los rostros más temidos del narcotráfico en el occidente de México.
La impunidad con la que opera y su creciente implicación en crímenes de alto perfil plantean serias interrogantes sobre la seguridad, la justicia y la colusión del crimen organizado con distintos sectores sociales.







