Frente a una contingencia ocasionada por la naturaleza, la acción rápida y efectiva del Gobierno estatal genera la confianza ciudadana y la certidumbre de que hay autoridades que sí asumen su responsabilidad en forma inmediata.
La granizada que azotó a la región Carbonífera y particularmente a los habitantes de Sabinas el viernes pasado ocasionó severos daños materiales y algunas personas heridas.
Desde el primer momento de la contingencia, el gobernador Manolo Jiménez Salinas giró instrucciones para atender a los afectados.
De tal manera que el secretario de Gobierno, Óscar Pimentel González, se trasladó de inmediato a la zona siniestrada para atender las demandas de la población afectada y auxiliar con atención médica a quienes lo necesitaban.
En tanto, el gobernador Manolo Jiménez sostuvo ayer reuniones de trabajo con la presidenta municipal de Sabinas, Diana Haro, con el fin de evaluar las acciones de apoyo a la población afectada por la granizada.
Ambos equipos, el estatal y el municipal, revisaron la estrategia que se implementa y paulatinamente se avanza en cada parte del programa emergente de acción social.
Se elaboró un censo para detonar los proyectos, los programas y las obras de apoyo a los habitantes de las colonias afectadas por el granizo.
A casi una semana de la contingencia, el avance es notorio y lo más importante es que los ciudadanos de la región Carbonífera tienen la certeza de que cuentan con un gobernador, una autoridad municipal y el respaldo federal, atentos a sus necesidades.
En ocasiones, la naturaleza genera eventos atípicos como la granizada que acompañó a un frente frío.
Siempre estaremos expuestos a esas condiciones sorpresivas.
Sin embargo, la presencia del Gobierno estatal y su rápida actuación de apoyo a los afectados genera esa tranquilidad que aminora en mucho la sensación de zozobra ante las contingencias de la naturaleza.






