Para Ripley, aunque usted no lo crea.

El Ayuntamiento de Ramos Arizpe le autorizó colocar una estructura para espectacular al señor Ovidio Elizondo Treviño, quien murió de un infarto al corazón en julio de 2014.

¿Quién está detrás del grave delito de fraude, falsedad de documentación y suplantación de identidad?

¿Quién o quiénes en el Ayuntamiento se prestaron para autorizar el permiso, porque la estructura ya está colocada en la loma de sur a norte en la carretera Saltillo-Ramos Arizpe?

Son preguntas que deberá responderse o, de lo contrario, habrá consecuencias judiciales, como lo marca el código penal federal por los mencionados delitos que se agravan, porque el terreno se encuentra embargado.

Por donde lo vea, se trata de un caso mayor de influyentismo que rompe con el estado de derecho que distingue a Coahuila.

Para suplantar la identidad de alguien ya fallecido y presentar documentos falsos, se requiere mucha influencia, que se traduce, al mismo tiempo, en mucho dinero para corromper la Dirección de Desarrollo Urbano, a cargo de David Valdez Álvarez.

El asunto ya llamó la atención de autoridades de los tres niveles de gobierno, porque, a todas luces, se trata de un fraude que deberá tener consecuencias penales.

La investigación apenas inicia y pronto se conocerán los nombres de los implicados en ambos bandos.

Los que presentaron los documentos falsos y quienes, desde el Ayuntamiento, se los autorizaron para cometer un acto ilegal.

Sin duda, alguien le anda jugando las contras a la autoridad municipal en Ramos Arizpe; veremos de quién se trata.