Y hasta eso, tardaron los estudiantes del Tecnológico de Saltillo en exigir lo que les corresponde, un trato digno, calidad educativa y cuentas claras.

Fueron años de malas administraciones en una de las principales casas de estudios del estado, miles de profesionistas de gran nivel han egresado de este prestigioso lugar, pero fue tanto el cántaro al agua hasta que se derramó. 

Pero mire, si nos vamos más a fondo, aunado al mal manejo de los recursos de su exdirector Arnoldo Contreras y de la recién corrida Gloria Hinojosa, que cabe mencionar traen unos faltantes millonarios, están los recortes por parte de la federación que, como acostumbran así sin preguntar, le tumbó cerca del 15 por ciento del presupuesto a este tipo de escuelas que mucho hacen con seguir de pie.

Claro, es normal que usted, amigo lector, se cuestione quién va a resolver el problema del Tec Saltillo, la respuesta es clara y la solución está en la Federación, pues es de ellos de quien dependen y si aún no me cree, se la pongo más fácil.

Lo que pasó en Saltillo no es un hecho aislado, al menos en los dos últimos meses al menos en siete estados de la República ha habido manifestaciones, paros y hasta huelgas por parte de estudiantes, maestros o trabajadores de tecnológicos que exigen mejores condiciones para laborar y es aquí cuando se prenden los focos rojos y salta la pregunta, ¿y la lana, para dónde se va?

Finalmente hay que decirlo, las peticiones de los Burros Pardos son más que justificadas, ahora tendrán no solo papel de baño, también un mejor trato en el día a día dentro del plantel; tendrán mejores directivos y en una de esas y hasta le quitan de la cabeza algunos docentes el tonto lema de que «el maestro es intocable» porque con eso algunos hasta acosadores eran.

Abusados porque ya levantaron la voz los estudiantes y de que los escuchan, los escuchan.