Doble cara. Vaya que se les acabó el discurso a los de Morena. Aquella narrativa de “austeridad republicana”, “cero corrupción” y “vida austera” se desploma cada día frente a una realidad que los desnuda.
Lo que Morena había edificado como bandera política, principios, ética, combate a los privilegios, hoy se revela como una gran mentira.
El primero de los temas que deja claro el tamaño del engaño es la seguridad: el propio Gobierno de Estados Unidos ha señalado que México fue entregado al narcotráfico y el país atraviesa uno de sus peores momentos en violencia y crimen organizado.
Pero más allá de la seguridad, el cinismo es evidente en sus “principios” de austeridad. La gota que colma el vaso es el escándalo de Andy López Beltrán, hijo del expresidente, captado en un hotel de superlujo en Japón, donde tan solo una semana de hospedaje cuesta alrededor de 200 mil pesos, según las investigaciones. Esto se suma a la famosa “casa gris” de Houston, ligada a los negocios de uno de sus hermanos con Pemex, un símbolo descarado de lo que juraron combatir.
Y no para ahí. Mientras predican austeridad república y hasta pobreza franciscana, Ricardo Monreal vacaciona en España en hoteles de lujo, Mario Delgado se da la gran vida en Portugal, y Fernández Noroña viaja en primera clase con cargo al erario, demostrando que la austeridad solo fue un disfraz para manipular al pueblo. Todos estos viajes y lujos están muy por encima de lo que sus sueldos podrían cubrir legalmente.
La realidad es que aquellos que se decían víctimas del sistema, hoy superan todo lo imaginado en corrupción y cinismo. Son más mentirosos y más falsos que cualquiera de los gobiernos que tanto criticaron. Morena no solo traicionó su promesa de cambio, sino que demostró que es más falso que un billete de cinco pesos.







