Morena ya tiene a su nueva líder nacional, Luisa María Alcalde Luján, y, en un lugar clave, al hijo del aún presidente Andrés Manuel López Obrador.

Se trata de Andrés Manuel López Beltrán, como secretario de organización.

Mucha tarea tiene esa mancuerna para limar asperezas entre las tribus morenistas de Coahuila.

Para nadie es un secreto a voces el pleito irreconciliable entre la senadora Cecy Guadiana y el senador Luis Fernando Salazar.

O la marcada distancia entre Shamir Fernández y Cintia Cuevas, y de ambos con el diputado Antonio Attolini y  de este a su vez con el también legislador Alberto Hurtado.

En otra esquina están Tania Flores contra Reyes Hurtado, y él contra el grupo Guadiana.

Aunque le dieron un año más al frente del Comité Estatal, Diego del Bosque no ha logrado la unidad entre los grupos en pugna, al grado de que no lo respetan y cada quien trae su jugada.

Pero nadie atina a asegurar con qué grupo habrá de maniobrar la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, a través de la nueva líder, Luisa María Alcalde Luján.

Se trata de toda una incógnita que, al momento, nadie atina a resolver, por más que aseguren estar cerca de quienes tomarán las decisiones.

Mientras tanto, las tribus morenistas siguen agarradas de la greña para ganar posiciones, desde ahora, en la futura elección de diputados locales del 2026.

Y, su reto, sigue siendo la unidad y ahora el posible retiro de su líder Andrés Manuel López Obrador, a quien, quedó demostrado, hay que leer al revés.

Cuando dice que se va, se quiere quedar, cuando dice estar contento, está molesto, y así las lecturas del controvertido presidente a poco de irse, si es que realmente lo hace.