Hoy es la manifestación de la llamada Generación Z contra la inseguridad que mantiene el caos y el miedo en estados morenistas como Michoacán, Sinaloa, Guerrero, Tabasco, Tamaulipas, entre otros.
Al Zócalo de la Ciudad de México, amurallado en torno al Palacio Nacional, están convocados jóvenes que se autodenominan Generación Z.
Jóvenes de todos los estratos sociales que ven cómo el país se hunde en la inseguridad, con hechos que lastiman como el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo.
Jóvenes que no pertenecen a ningún partido político, asociación religiosa, o agrupación privada.
Ante esa realidad, sería reprobable que asistan líderes de los partidos políticos o de agrupaciones de todo tipo.
Incluso sería reprobable, porque son esos jóvenes y jovencitas los que reprueban a todos los partidos políticos y agrupaciones.
A los partidos políticos, porque en su momento tuvieron su oportunidad, desde la Presidencia de la República y dejaron mucho que desear.
Hoy esos jóvenes de la Generación Z alzarán la voz contra los malos gobernantes que no tienen la voluntad de combatir a la delincuencia.
Y, aún más grave, contra aquellos que desde los tres niveles de gobierno actúan como cómplices y alientan a los delincuentes.
No sabemos si llenarán o no el Zócalo, o la plaza de Monclova o de Torreón, pero lo que sí sabemos es que es una generación que se une a las protestas generalizadas por la inseguridad que en Coahuila no tenemos, porque hay un gobernador, Manolo Jiménez, que hace de su voluntad el esfuerzo constante por mantenernos seguros.
Y lo hace con una estrategia renovada, actualizada y que privilegia la coordinación con el Ejército, la Marina, la Guardia Nacional, la Policía Estatal y las municipales.
Una muestra más es la puesta en marcha de otro cuartel militar en Hidalgo, ya son 15 en distintas regiones, y otros arcos más de seguridad para mantener blindado a Coahuila de la inseguridad de otras entidades vecinas.







