¡Qué extraño! Conocedor de la política, Salvador Hernández Vélez insiste en promover para sucederlo al oficial mayor Luis Gutiérrez, cuyo mérito es ninguno. Será el próximo gobernador el que lleve mano en el proceso pero Chava cree que puede, no por el resultado de la última elección, donde perdió Saltillo y si no fuera por la unidad, pierde la reelección y sin contrincante.

Por cierto, no pierdan de vista al tesorero Jorge Alanís. Será a mediados de octubre o principios de noviembre el cambio de dirigente estatal del PRI. Según esto, el nuevo aplazamiento se debe a tratar de amarrar la alianza con el PAN y el PRD, que la verdad, se haga o no el tiro, muchos panistas ya están con Manolo Jiménez. Más bien, el PRI espera el nombre de quien será el presidente del Comité de Defensa de la 4T y en automático candidato a gobernador.

Lo cierto es que Rigo Moreira ya debe irse y dejar el lugar a Lalo Riquelme. Por lo pronto, ya hay reuniones de trabajo entre Manolo Jiménez y Lalo Olmos, que será dirigente estatal priista y presidente del Congreso del Estado. Hay que hacer a un lado, si se puede y con nivel de obligado, a todo lo que huela a Rubén Moreira y contamine a Manolo Jiménez.

Ya desde ahora, porque después puede ser demasiado tarde.