Si algo hay que reconocerle a Ricardo Mejía Berdeja es que para crear conflictos es muy bueno, y es que dividir a los morenistas coahuilenses como él lo hizo, no cualquiera. Les dejó un verdadero desorden y hay quienes, atolondrados por la tunda que Manolo Jiménez les dio en la pasada elección, aún no saben para donde ganar, si seguir el camino al precipicio de Mejía y el Partido del Trabajo o regresar como el perro arrepentido a Morena.

Y mientras todo esto pasa, este fin de semana por fin los morenos tendrán su dichosa reunión en la que asistirán las diferentes tribus que quieren representar a Claudia Sheinbaum en Coahuila, según ellos, para mostrar unidad, pero eso a ver quién se los cree, porque para que se pongan de acuerdo Luis Fernando Salazar, Shamir Fernández, Lenin Pérez, Antonio Attolini, Alberto Hurtado, Lizbeth Ogazón, Tania Flores, Cecilia Guadiana entre otros, va a estar en chino.

La verdad es que a El Mirón le contaron que el verdadero objetivo de dicha reunión es que cobardemente quieren madrugar a Armando Guadiana el liderazgo del partido, no importándoles que el ingeniero se encuentra convaleciente. En Morena no conocen de lealtades, y este fin de semana lo van a demostrar.