Son válidas las comparaciones. Sí, en el ejercicio de la administración pública y en el político se vale comparar para poder dimensionar los alcances del esfuerzo o, caso contrario, el retroceso por factores negativos.

Hoy, a diferencia de estados como Guerrero, Zacatecas, Michoacán, Tamaulipas o Guanajuato, podemos entender y, a la vez, valorar lo que tenemos en Coahuila.

Bajo la certeza de que siempre hay cosas por hacer y aspectos que mejorar, Coahuila tiene fortaleza económica y seguridad.

Ambos activos no los tienen otras entidades.

Se trata de dos factores que se han logrado con el esfuerzo compartido de sociedad y Gobierno.

Activos que destaca el gobernador Manolo Jiménez, porque apuntalan otras prioridades como la salud, la educación, los servicios básicos como el agua, el cuidado al medio ambiente, entre otros.

Y el objetivo es que la fortaleza económica se traduzca en desarrollo social y mejor calidad de vida de los coahuilenses.

Y en ese objetivo se encuentra la salud, donde ayer el gobernador Manolo Jiménez reiteró el compromiso de mejorar los servicios cada vez más.

Desde el municipio de Ramos Arizpe, arrancó el programa de caravanas de salud y refrendó la estrategia de mejorar la calidad en la atención con mejores clínicas y más medicamentos en cada uno de los 38 municipios y en las zonas rurales.

Conjuntar esfuerzos con el Gobierno federal y los 38 ayuntamientos para mejorar la calidad y ampliar los servicios de salud.

Ayer arrancaron las caravanas de la salud en beneficio de los ciudadanos de colonias, barrios y ejidos de la región Sureste, y la próxima semana arrancan en todo el estado.

Además, con la tarjeta de la salud se atiende a adultos mayores y personas con discapacidad con consultas, medicamentos, análisis y cirugías gratuitas.

Toda una cruzada estatal por la salud, enfocada a favorecer a familias de escasos recursos económicos; una estrategia social que apuesta al bienestar y consolida al actual Gobierno ciudadano.