Quisieron quedar bien, los regañaron y ahora nos los invitaron a Lerdo.

Sí, así fue, El Mirón se enteró de que a los operadores políticos de Morena en la región Carbonífera no los peló ni el presidente Andrés Manuel López Obrador, ni la presidenta electa, la doctora Claudia Sheinbaum.

Gente como el diputado plurinominal Antonio Attolini, o el dirigente estatal Diego del Bosque, en San Juan de Sabinas no se les dio lugar y se tuvieron que sentar en las sillas de mero atrás.

Luego hasta fueron regañados, castigados y, al final, ni tomados en cuenta, por alentar a los morenistas a lanzar abucheos contra autoridades estatales.

¿Por qué? En lugar de hacerle al instigador, debieron ponerse a trabajar para mejorar sus pobres números.

Perdieron toda la región Carbonífera, la zona Centro y la Sureste. En los números, la alianza PRI-UDC-PRD les ganó 30 de los 38 municipios, los ayuntamientos con mayor población, incluido Múzquiz. Atención Tony Flores, a quien tampoco pelaron ni López Obrador ni la doctora Sheinbaum.

¿Y ahora que sucedió en Ciudad Lerdo, Durango?

El Mirón fue invitado en primera fila y tampoco en el evento de Agua Saludable fueron invitados Cinthia Cuevas, Javier Borrego o Brígido Moreno.

De seguro, el mal trato y la indiferencia hacia ellos se debió a que Morena perdió la presidencia municipal de Torreón, Matamoros, San Pedro, Saltillo, Ramos Arizpe, Arteaga y Parras, entre otros municipios.

Ya vea, el comportamiento de porros de la política no genera nivel de invitación, reconocimiento o aceptación.