Tony Flores anda bien nervioso.

Primero, porque no le han dado contratos de carbón; segundo, porque la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cobrará las fianzas por incumplimiento en las entregas y por la mala calidad del producto.

Pero también solicitó un amparo, pese a ser diputado local por el PT, con fuero, porque la investigación sobre Múzquiz lo salpica.

Esa investigación sobre desvío de recursos está a cargo de la Fiscalía del estado y responde a la denuncias contra su hermana Tania Flores, exalcaldesa de Múzquiz.

En aquel entonces, los regidores del PRI y PAN, así como el regidor de Morena, Antonio Gutiérrez, presentaron una denuncia contra Tony Flores por 12 millones 779 mil pesos.

Resulta que lo acusaron por rentar maquinaria y equipo de pavimentación, además de camiones de basura y hasta patrullas al Ayuntamiento que presidía su hermana Tania.

Es decir, compraba equipo y lo rentaba al Municipio en cantidades millonarias.

También, la exsecretaria del Ayuntamiento, Karla Mónica Escalera, acusó a Tania Flores de desviar 20 millones de pesos a empresas fantasmas.

Por eso Tony obtuvo el amparo para lo que se pueda necesitar.

Y también anda nervioso el diputado federal por el PT, Ricardo Mejía, porque de las ganancias de Tony dependía su actividad política.

Y vaya que tuvo ganancias en la época de Bartlett al frente de la CFE. Solo del 2020 al 2024, 7 mil millones de pesos en contratos de carbón, dinero suficiente para gastar 7.5 millones de pesos en un vehículo Lamborghini, en el cual transitaba por las calles de Múzquiz.

Tony y Mejía andan muy nerviosos no de hoy, sino desde que la presidenta Claudia Sheinbaum reprobó que cualquier funcionario público, como un diputado, reciba contratos de cualquier dependencia de los tres niveles de gobierno.

Desde ahí, la señal estaba clara. Ahora el Gobierno estatal asigna los contratos sin influyentismo y en la búsqueda de apoyar a pequeños y medianos productores de carbón.