La entrega de patrullas, armas, equipo táctico y uniformes refleja la voluntad del gobernador Manolo Jiménez de mantener blindado al estado.

Mientras en otras entidades los ciudadanos se sienten más que inseguros, en Coahuila el reforzamiento de la estrategia de seguridad es constante y obedece a la evaluación permanente.

Al mismo tiempo, se fortalece la coordinación con el Ejército, la Marina, la Guardia Nacional, Policía Estatal y en cada municipio.

Y el resultado es tener ciudades calificadas entre las más seguras del país, como Saltillo, la capital más segura por tercer año consecutivo a nivel nacional, junto con Torreón, Monclova y Piedras Negras.

Apenas hace unos días, el gobernador Manolo Jiménez encabezó el homenaje al policía estatal lamentablemente fallecido en uno de los enfrentamientos en el municipio de Hidalgo y de inmediato se reforzó la estrategia de vigilancia con todo el respaldo hacia los valientes elementos de las diversas corporaciones policiacas.

En Sinaloa, 41 personas murieron en seis días en enfrentamientos entre delincuentes; en otros estados, como Michoacán, los productores de limón y de aguacate son víctimas de extorsiones, y en Guerrero, Tabasco, entre otros estados, la inseguridad aumenta.

Son varios los factores de ese aumento en la violencia, pero el principal es la falta de voluntad de los gobernadores.

Caso contrario en Coahuila, donde hay la voluntad del gobernador Manolo Jiménez y el compromiso conjunto por mantener blindado al estado para bien de los ciudadanos y del desarrollo social y económico.