Como Morena no tiene ni pies ni cabeza, hay una férrea disputa al interior por ocupar la dirigencia estatal ante la salida de Diego del Bosque hacia una diputación local pluri.
La paliza de 16 a cero en la última elección, en manos de la alianza PRI-UDC, provocó que Ariadna Montiel no le conteste mensajes a nadie.
Sabe que Coahuila lo tiene perdido por la ausencia de trabajo político, el desgaste nacional de la marca por los narcopolíticos, el huachicol fiscal y los desplantes de nuevos ricos.
Pero también los pleitos al interior por elegir candidatos a gobernador en los 17 estados, diputados federales y alcaldes.
En el caso de Coahuila, Ariadna sabe que siguen divididos los grupos de Luis Fernando Salazar y Cecy Guadiana y que la promesa de Alfonso Cepeda de movilizar maestros quedó solo en promesa.
Ahora, aparece la agrupación SUMA Construyendo Sociedad, que impulsa a Jonathan Ávalos para la dirigencia estatal.
Pero ninguna de las tribus agonizantes lo respalda.
Los morenos no tienen ni pies ni cabeza rumbo a la elección del 27 para elegir alcaldes y diputados federales.
SUMA nace muerto en Coahuila y Ariadna Montiel lo sabe.
Y por los últimos resultados, está convencida de que SUMA solo resta y vendrá a dividir más a su partido político.
Un Morena Coahuila donde todos son jefes y nadie trabaja en territorio.
La descomposición inició en Coahuila y, poco a poco, se extendió hacia todo el país.
Incluso con otra carga negativa de partidos políticos que antes fueron aliados y ahora poco a poco se desmarcan, como el Partido Verde.







