Regular el uso de motocicletas de bajo cilindraje y la campaña Tómala Cochino reflejan el interés de que haya orden en la ciudad.

Orden que se refleje en una ciudad más limpia, bajo la máxima que todos deberíamos seguir.

La ciudad más limpia no es la que se barre tanto, sino la que no se ensucia.

Y el orden en ocasiones nos cuesta, pero al tiempo significa tener una ciudad con mayor calidad de vida para bien de sus habitantes.

Por lo que hace a la regulación de las motocicletas de bajo rendimiento, también es un proyecto que busca, en principio, proteger la integridad de los motociclistas.

En las últimas dos semanas se han registrado siete accidentes, tres mortales, donde estuvieron involucrados motociclistas. En cuatro de los siete accidentes, los conductores no traían casco y circulaban con exceso de velocidad.

Es verdad que existen motociclistas que saben manejar, respetan las vialidades y son respetados por los automovilistas.

Sin embargo, también es una realidad que la presencia de cada vez más motocicletas de bajo cilindraje, cuyos conductores no saben manejar, aumenta el riesgo de accidentes mortales.

Ante esa realidad, es necesario regular su circulación hacia calles y zonas más seguras y evitar que suban a los puentes, donde se exige una mayor potencia de las motocicletas y un manejo responsable.

En ambos casos, en la campaña Tómala Cochino y en el proyecto de regulación de las motocicletas, el alcalde Javier Díaz promueve el orden y sobre todo tener una ciudad cada vez más limpia y, en el programa, salvaguardar la vida de los motociclistas.