Hace meses, El Mirón le anticipó que la alcaldesa de Múzquiz, Tania Flores, no se sentía cómoda con lo que veía en su partido. Hubo un punto de fractura cuando en septiembre del año pasado se inundó su municipio y no hubo respuesta de apoyo por parte del Gobierno federal, los dejaron solos y el único que salió al quite fue el gobernador Miguel Riquelme de la mano del entonces secretario de Inclusión y Desarrollo Social, Manolo Jiménez, ahora precandidato a la gubernatura de Coahuila por la alianza PRI-PAN-PRD. 

A lo anterior súmele que Tania y su hermano apoyaban al ahora precandidato del Partido del Trabajo, y digo apoyaban porque con las declaraciones que dio esta semana queda claro que no quiere nada con los morenos; prácticamente anticipó la derrota del ingeniero Guadiana.

¿Será que Tania se incline por Manolo? No suena tan descabellado sabiendo que ante tanta división no hay futuro electoral para ella.

A todo lo anterior réstele a Luis Fernando Salazar, quien ya dijo que no quiere coordinar la campaña del ingeniero porque él coordina pura campaña ganadora. 

Se viene el cierre de la precampaña y van a tener varias semanas para reflexionar; replegar filas y replantear la estrategia.