Tony Flores está frito y hasta sin fuero.
La Sala Regional en Monterrey del Tribunal Federal Electoral le negó el regreso como diputado local al Congreso estatal.
Y eso que el máximo órgano electoral está plagado de morenistas.
Eso no valió y ratificaron que el petista no debe volver al poder legislativo por faltista.
Incluso, todavía y a pesar de arrastrar la suspensión de tres meses, Tony volvió a faltar a su responsabilidad legislativa, a la cual llegó por la vía plurinominal.
Argumentó estar enfermo y envió la incapacidad firmada por su amigo, el doctor Z. Cruz, quien perdió la diputación local como candidato morenista.
Qué oso, ese día que dizque estaba enfermo, Tony estuvo en la reunión de legisladores del PT, donde, junto a Ricardo Mejía, acorraló para la foto a la secretaria de Gobernación, Rosa Isela Rodríguez Velásquez.
Todo para dar a entender que son cercanos al Gobierno de la presidenta Sheinbaum, versión bien falsa.
Total, que el próximo martes Fernando Rodríguez volverá a ocupar la curul.
Sí, el mismo que antes era bien cuate de Tony y de Ricardo Mejía y que hoy, cada vez que quiere, los pone como trapeador muy usado.
Aún se desconoce si por ignorante o por volverse víctima, Tony no pidió licencia para separarse del cargo en tanto competía por la diputación local, elección que perdió.
De haber sido así, su suplente le habría justificado tantas faltas, pero no lo hizo y siguió cobrando un sueldo que ni le correspondía y que solo lo expuso a la suspensión definitiva por faltista.
Ahora hasta se puede quedar sin fuero, pero no le debe importar.
Tony es feliz a bordo de su Lamborghini en sus paseos nice en las calles de Múzquiz.






