Estados Unidos.- El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, entregó millones de registros de beneficiarios del programa Medicaid al Departamento de Seguridad Nacional, incluyendo información personal y el estatus migratorio de los inscritos.
La medida abre la puerta a que las autoridades de inmigración utilicen estos datos para localizar y posiblemente deportar a personas sin ciudadanía.
Según documentos obtenidos por la agencia AP, funcionarios del propio programa Medicaid intentaron frenar la transferencia, argumentando que podría violar leyes federales de privacidad.
Los datos incluyen nombres, direcciones y números de seguro social de personas en California, Illinois, Washington y el Distrito de Columbia, estados que permiten el acceso de inmigrantes sin estatus legal a Medicaid con fondos estatales.
El gobierno de Trump sostiene que actuó dentro de la ley, pero expertos advierten que el uso de esta información podría afectar procesos migratorios e incluso disuadir a personas vulnerables de buscar atención médica.
En tanto, la oficina del gobernador de California calificó la acción como «alarmante» y advirtió sobre sus posibles efectos legales y sociales.







