Ciudad de México.- Nora Angélica, una paciente joven, acudió al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la colonia Juárez de la Ciudad de México para una biopsia, pero sufrió graves consecuencias debido a lo que se describe como «un simple error».
El procedimiento, que debía ser rutinario, se convirtió en una tragedia cuando la doctora Beatriz Adriana Alcántara Vargas, presuntamente del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS y con una destacada trayectoria académica, cometió un error catastrófico en su práctica médica.
En lugar de administrar la anestesia necesaria, la doctora del departamento de radiología e imagen, egresada de la UNAM y con experiencia en instituciones de prestigio, inyectó formol, una sustancia altamente tóxica utilizada para la conservación de cadáveres. Este error resultó en daños irreparables en el tejido mamario de Nora Angélica, quien se vio obligada a someterse a la amputación de su seno derecho.







