Nuevo León.- Nuevo León enfrentará un periodo de lluvias escasas entre febrero y mayo, lo que coincide con la temporada de incendios forestales, advirtió el director de Protección Civil del estado, Érik Cavazos. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la cantidad de precipitaciones en las cuencas y zonas acuíferas como Medio Bravo y el Río San Juan estará por debajo del promedio, lo que podría incrementar el riesgo de propagación de incendios en zonas boscosas.

Cavazos detalló que los municipios con mayor vulnerabilidad ante estos siniestros son Santiago, Montemorelos, Aramberri, Galeana, Zaragoza, Iturbide, Linares, Rayones y Santa Catarina. Además, recordó que la temporada de incendios forestales inició en enero y se extenderá hasta agosto, siendo los meses de febrero a mayo los de mayor riesgo. Las condiciones secas y la falta de humedad podrían facilitar la propagación del fuego, poniendo en alerta a las autoridades y pobladores.

La escasez de lluvias también impacta la agricultura en el estado. Según datos de Conagua, el 65.63% de los municipios del norte de México presentan algún grado de sequía, con Nuevo León entre los más afectados. Ante esta situación, productores citrícolas del sur de la entidad han solicitado al Congreso y al Gobierno estatal el suministro de agua para riego, así como la construcción de infraestructura que permita el almacenamiento y distribución del recurso en comunidades rurales. En el municipio de Galeana, 162 ejidos enfrentan una grave crisis hídrica, afectando la producción agrícola y la economía local.