Pareciera que durante los últimos años, existe en nuestro país una muy cerrada competencia al interior de la política mexicana, lo triste es que no es por ver quien desquita más su opulento sueldo, sino para ver qué político es el más corrupto y ladrón de la historia. 

En muchas ocasiones, Coahuila ha sido ejemplo nacional en muchas cosas y semillero de grandes figuras, pero esta semana los reflectores estaban sobre nosotros por otro tipo de noticias, y es que en Coahuila hemos exportado importantes mujeres en todos los ámbitos que han logrado desempeñarse de manera exitosa en la función pública, pero también existe la contraparte: a esas que les gana la ambición, ¡No se emocionen! no hablo de la oriunda de Arteaga, Rosario Robles, ella es otro boleto. Ahora le tocó a un grupo liderado por la ahora exsecretaria de Educación en Nuevo León, María de los Ángeles Errisúriz y que se componía de al menos seis funcionarios, oriundos todos de Coahuila, que ocuparon las principales posiciones en la dependencia de la administración de «El Bronco».

Pues resulta que la Auditoría Superior de la Federación detectó desvíos por casi 60 millones de pesos en pagos “fantasmas” en un programa especial destinado a los niños más pequeños y más pobres de Nuevo León. El desfalco habría ocurrido, de acuerdo al reporte, porque la dependencia realizó pagos sin comprobar por 14 millones de pesos en 2020 y por 41 millones en 2019, mismos que se ejercieron a «asesores externos especializados» que presuntamente participaron en el Programa de Expansión de la Educación Inicial. Dicho programa está destinado a llevar educación a población infantil «que no ha sido atendida y que vive en comunidades de alta marginación y rezago social». 

Lo que no entiendo es como una persona que se desempeñó del 2000 al 2001 como secretaria técnica en la Secretaría de Educación Pública de Coahuila, después fungió como directora de Programas Sociales del sistema DIF Coahuila, que durante el 2002 fue subsecretaria de Educación Media de la Secretaría de Educación Pública en el estado, que de la subsecretaría pasó a ser la titular de la Secretaría de Educación Pública de Coahuila hasta el año 2006, que fue directora general del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Coahuila y que además fue directora general del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) a nivel nacional, pudo haber colaborado o permitido este desvío de recursos en perjuicio de los niños más pequeños y más pobres en Nuevo León. 

De qué le sirve a alguien como María de los Ángeles Errisúriz  haber estudiado y egresado de la Benemérita Escuela Normal de Coahuila, si al final de cuentas cuando el dinero entra en el bolsillo sale sobrando la educación, no cabe duda que en Coahuila estamos en el top pero de exportación en corrupción.