Copenhague.- Federico X de Dinamarca, quien ascendió al trono el domingo después de la abdicación de su madre, Margarita II, expresó su deseo de ser un rey unificador al dirigirse a la multitud desde el balcón del castillo de Christiansborg en Copenhague. El cambio en la monarquía danesa fue anunciado durante un Consejo de Estado, donde Margarita II firmó su declaración de abdicación debido a problemas de salud y la necesidad de dar paso a la nueva generación.
En su breve discurso, Federico X destacó la conexión única de su madre con el reino y expresó su esperanza de ser un «rey unificador». La proclamación oficial fue realizada por la primera ministra, Mette Frederiksen, quien agradeció a Margarita II y proclamó «Larga vida a su majestad el rey Federico X» tres veces.
Federico, de 55 años, mencionó que necesitará el apoyo de su amada esposa, su familia y el país. Su discurso concluyó con la elección del lema de su reinado, «Unidos, comprometidos por el reino de Dinamarca». Posteriormente, la reina Mary y los cuatro hijos de la pareja se unieron en el balcón del castillo.
El día continuó con la transferencia de estandartes reales y otros eventos oficiales. Aunque no hubo invitados de la realeza de otros países ni una ceremonia de coronación, la ocasión fue celebrada con entusiasmo por los daneses, que llenaron la plaza de Christiansborg. Federico X y Mary abandonaron el castillo en una carroza, seguidos por un segundo balcón donde agradecieron a la multitud.
Los reyes Felipe VI y Letizia de España enviaron una carta felicitando a Federico X por el inicio de su reinado, expresando «el mayor afecto personal y los mejores deseos» para el pueblo danés. La monarquía danesa y sus miembros gozan de un amplio respaldo popular, según las encuestas más recientes.







