México.- En un caso sin precedentes de presunta corrupción y fraude gubernamental, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) señaló formalmente a la alcaldesa morenista de Tenancingo, Nancy Nápoles, y a otras cinco personas, de haber planeado y simulado el secuestro de la propia funcionaria a finales de mayo. De acuerdo con el Ministerio Público, el objetivo de la puesta en escena era justificar un desfalco por 40 millones de pesos (aproximadamente 2.3 millones de dólares) provenientes del erario público.

La institución ya ha iniciado las acciones penales correspondientes, logrando la captura de tres implicados en Oaxaca, además de solicitar órdenes de aprehensión contra el esposo y el cuñado de la presidenta municipal. Asimismo, se fijó el próximo 9 de julio como la fecha para la audiencia de imputación contra la alcaldesa Nápoles.

El «secuestro» y el millonario rescate al erario
Los hechos bajo investigación se remontan al pasado 31 de mayo en el estacionamiento del domicilio de la alcaldesa en Tenancingo. En su momento, Nápoles denunció que dos hombres y una mujer armados la habían obligado a subir a un vehículo de manera violenta. Según su declaración original, los captores le proporcionaron un teléfono celular para exigir a sus familiares el pago de 40 millones de pesos, bajo la condición expresa de que se los cobraran directamente a las finanzas del Ayuntamiento y que no se desplegaran operativos policiales.

La funcionaria acudió ante las autoridades un día después para levantar la denuncia, asegurando que había logrado escapar tras «un descuido de sus captores». Sin embargo, las indagatorias de la Fiscalía mexiquense dieron un giro radical al desmontar la narrativa de la víctima.

Las investigaciones técnicas y de inteligencia establecieron que el plan comenzó a fraguarse desde febrero de 2026. Los autores intelectuales de la trama habrían sido José Roberto y Oscar, esposo y cuñado de la presidenta municipal, respectivamente, quienes presuntamente diseñaron la simulación para extraer los fondos municipales sin levantar sospechas fiscales.

Cámaras, contradicciones y detenciones en Oaxaca
La Fiscalía desarticuló la versión de la alcaldesa gracias al análisis forense de cámaras de seguridad y el rastreo de geolocalización telefónica:

Sin violencia y con ruta guiada: Las grabaciones de videovigilancia revelaron que en ningún momento se registraron actos de violencia física contra la funcionaria. Por el contrario, los indicios apuntan a que la propia Nancy Nápoles guio a los supuestos captores por rutas específicas para evadir deliberadamente las cámaras del centro de mando y monitoreo.

El vehículo y el teléfono: El automóvil utilizado en la simulación era de uso habitual de una de las cómplices, mientras que el celular del presunto rescate fue ubicado días después en una céntrica colonia de la Ciudad de México y, posteriormente, a casi 500 kilómetros de distancia, en el estado de Oaxaca.

A raíz de estos hallazgos, las autoridades ejecutaron órdenes de aprehensión en territorio oaxaqueño contra los hermanos Karla Valeria, Víctor Manuel y Christian. Tras las detenciones, uno de los participantes confesó ante el Ministerio Público que el cuñado de la alcaldesa ofreció un pago de 500,000 pesos (cerca de 29,000 dólares) a Christian para reclutar a los ejecutores y simular la privación de la libertad con el único fin de justificar la millonaria pérdida del dinero público.

Mientras se ejecutan las órdenes de arresto pendientes contra la pareja sentimental de la alcaldesa y su cuñado, el panorama político en Tenancingo permanece en la incertidumbre. Nancy Nápoles deberá comparecer ante un juez de control el próximo 9 de julio para responder por el delito de simulación de secuestro, un escándalo que impacta directamente a la administración local y al ejercicio de los recursos federales y estatales en la entidad.