Saltillo.- Los casos de abuso sexual y atentados al pudor en contra de las niñas y los niños ocurren en un entorno cercano a ellos.

Por eso se dan en las casas de familiares o en las escuelas, afirmó la directora de Psicología de la UAdeC, Berenice de la Peña.

Por ese motivo alertó a los padres de familia y pidió reforzar la comunicación y confianza con los hijos, para que al momento de sufrir algún tipo de acoso se los comuniquen.

Añadió que es importante que les inculquen a los niños que nadie debe tocar su cuerpo y si sienten que alguien lo ha hecho ya sea jugando o intencionalmente lo deben de comunicar.

Añadió que un signo de alarma es cuando los niños empiezan a modificar su comportamiento, es una señal de que algo mal les está pasando.