Ciudad de México.- La empresa española Iberdrola no enfrentaría motivos para retirarse de México en caso de que se confirme la venta de sus plantas eléctricas, según se indicó durante la conferencia matutina de este jueves. La participación de la inversión privada en el sector energético se mantiene vigente bajo las reglas establecidas por el gobierno, pese a los señalamientos sobre una supuesta falta de seguridad jurídica que podría afectar a la compañía.

La controversia sobre Iberdrola se relaciona con las sociedades de autoabasto, una figura que data desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari y que ha sido considerada ilegal en varias reformas eléctricas, incluida la más reciente. Estas sociedades permitían a ciertas empresas generar energía para su propio consumo y venderla a terceros utilizando la infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sin pagar los costos correspondientes, práctica que ha sido cuestionada y sancionada.

Durante la administración actual, el gobierno federal adquirió trece plantas de Iberdrola a través de Banobras, lo que permitió que la CFE controle el 54% de la generación eléctrica del país. El restante 46% queda en manos del sector privado, que puede vender energía a la CFE o al mercado eléctrico regulado. Las reglas para esta participación están definidas y se exige que las sociedades de autoabasto se regularicen para operar dentro del marco legal vigente.