Saltillo.- La idealización y lo irrealista que pueden ser nuestros propósitos de año nuevo, son los factores principales de no poder concretarlos al cien por ciento, pues las metas que se establecen, pueden no estar en nuestras manos, o no tener la disciplina suficiente para lograrlo.
Por tradición, la noche del 31 de diciembre, al sonar las 12 campanadas, la ciudadanía toma su copa con 12 uvas, con los ojos cerrados se come de una en una y es en ese momento que las uvas representan cada mes del año, y cada propósito a realizar.

El psicólogo Agustín Ochoa habló para RCG Media, señalando los factores que intervienen en la realización de los propósitos.
De la misma manera mencionó las recomendaciones para lograr concretar nuestros propósitos de inicio de año.







