Paraíso, Tabasco.- Oficialmente, el presidente Andrés Manuel López Obrador inauguró la refinería Olmeca, cercana al puerto de Dos Bocas, Tabasco, una obra en su primera etapa y que funcionará en un aproximado de seis meses, según la administración, aunque alcanzará su capacidad de proceso de 340 mil barriles diarios de crudo, por lo menos en 2026, de acuerdo a distintos análisis.
López Obrador cortó el listón inaugural en Paraíso, Tabasco, acompañado por su esposa Beatriz Gutierrez Müller; la secretaria de Energía, Rocío Nahle y encargada de la obra; el general Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena; el almirante José Rafael Ojeda Durán, titular de la Marina y el gobernador de Tabasco, Carlos Manuel Merino Campos.

En un recorrido al que no accedió la prensa -ni de la localidad, o nacional y extranjera- sino sencillamente el equipo de videotransmisión del Ejecutivo federal, el primer mandatario insistió en que el municipio de Paraíso cercano al Puerto de Dos Bocas fue el mejor lugar para instalar la nueva refinería, porque reúne en centros de almacenamiento la producción de la estatal y de otras empresas tanto de aguas someras de Campeche y Tabasco, como de los campos maduros terrestres de la región.
“Aquí llegan un millón de barriles, entonces se cuentan con materia prima, no se tuvo que hacer inversión especial en ductos”, aseveró el primer mandatario respecto a la obra que como mínimo tendrá un costo de 8 mil 900 millones de dólares, aunque este monto se puede elevar a más de 12 mil millones de dólares, según estudios de factibilidad entregados a Pemex.
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Con más de dos horas de retraso y en un evento al cual asistió medio centenar de medios de comunicación, a quienes se mantuvo en un sitio acordonado, y unos 150 invitados, entre los que destacaron el titular de Gobernación, Adán Augusto López, la secretaria del Trabajo, María Luisa Alcalde Luján, y cinco gobernadores: de Campeche, Tabasco, Oaxaca, Chiapas y la jefa de gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum.
Únicamente el director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, el primer mandatario y la titular de Energía, Rocío Nahle, recorrieron las instalaciones del predio de 576 hectáreas y el resto de los asistentes esperó frente a una manta donde no hubo siquiera posibilidad de captar imágenes de infraestructura detrás de López Obrador, puesto que todavía hay grúas junto a las plantas de proceso.

Hasta la tarde del jueves, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) otorgó en una sesión extraordinaria del órgano de gobierno el permiso para que la planta genere electricidad y se pudiera llevar a cabo el evento de apertura.
En el recorrido privado, la titular de Energía aseguró que se producirán 170 mil barriles diarios de gasolinas y 120 mil de diésel ultra bajo azufre. De nueva cuenta, no mencionó cuándo. Información de El Economista







