Corea del Sur.- Un incendio devastador estalló el lunes en la fábrica de baterías de litio Aricell en Hwaseong, Corea del Sur, tras una serie de explosiones de baterías que dejaron un saldo trágico de 23 trabajadores muertos, la mayoría de ellos ciudadanos chinos. Funcionarios de bomberos informaron que el fuego se propagó rápidamente por el complejo industrial, causando el colapso parcial de la estructura y expulsando escombros a las calles.

Según declaraciones de los bomberos, las víctimas, incluidos 17 trabajadores chinos, sucumbieron a los gases tóxicos en cuestión de segundos una vez que el incendio se descontroló. A pesar de los esfuerzos por extinguir las llamas en aproximadamente seis horas, la magnitud de la tragedia no pudo ser mitigada de inmediato.

El presidente surcoreano Yoon Suk Yeol y el ministro del Interior, Lee Sang-min, visitaron el lugar del accidente, mientras que el CEO de Aricell, Park Soon-kwan, se disculpó públicamente el martes, insistiendo en que la compañía había seguido todas las normativas de seguridad. Las autoridades locales, por su parte, prometieron una investigación exhaustiva para determinar las causas del desastre y evitar futuros incidentes similares.