Ciudad de México.- La periodista deportiva Inés Sainz volvió a generar atención mediática al relatar un episodio complicado que vivió durante su trayectoria profesional, poniendo de manifiesto los riesgos que enfrentan las mujeres en el periodismo deportivo. Su testimonio se dio en una charla con Jorge Van Rankin, donde recordó un momento incómodo mientras buscaba entrevistar a un futbolista brasileño recientemente fichado por el AC Milan, sin revelar la identidad del jugador, aunque precisó que se trataba de un elemento ofensivo.
Según relató Sainz, tras gestionar la entrevista con el club italiano, viajó a Milán sin prever el desenlace. El futbolista accedió a recibirla en su hotel frente a la Gran Estación, pero lo que parecía una reunión profesional se volvió riesgosa cuando el representante del jugador pidió a su acompañante que abandonara la habitación, dejando a la comunicadora sola con el deportista. En ese momento, la periodista relató que el jugador comenzó a invadir su espacio personal, intentando abrazarla y forzar un beso.

Frente a la situación, Sainz decidió defenderse utilizando sus conocimientos en taekwondo, aplicando una patada para repeler al agresor. Su relato generó sorpresa y discusión entre la audiencia, y ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las periodistas deportivas en coberturas internacionales. Aunque no se ha divulgado la identidad del jugador, el caso resalta la necesidad de reforzar protocolos de seguridad y respeto en este tipo de entornos laborales.







