México.- Un velero modificado en México, que navegaba con destino a Tonga, en Oceanía, fue interceptado el mes pasado en la Polinesia Francesa. Este caso ha marcado la mayor incautación de narcóticos en la historia de la región, encendiendo las alarmas sobre el Pacífico como una nueva «autopista» del narcotráfico.

El decomiso ascendió a casi dos toneladas de cocaína y metanfetamina, con un valor estimado de más de 300 millones de dólares. La captura de su tripulación, de nacionalidad europea, pone de manifiesto la creciente expansión del tráfico de drogas mexicanas con dirección a Oceanía, un fenómeno que ya capta la atención internacional.

Expertos en seguridad y autoridades aduaneras han identificado desde hace tiempo un corredor estratégico para el narcotráfico que conecta los países productores de América con los lucrativos mercados consumidores de Australia y Oceanía. La Polinesia Francesa, con sus vastos 5.5 millones de kilómetros cuadrados de zona marítima, se convierte en un punto de tránsito inevitable y de difícil vigilancia.

El alcalde de Nuku Hiva, Benoît Kautai, donde se realizó la intercepción inicial, ha expresado la urgencia de reforzar la vigilancia ante medios locales. «Solicitaremos el fortalecimiento de los controles en la zona marítima de las Marquesas y, más ampliamente, en la Polinesia, sabiendo que esta es la ruta de los traficantes», declaró.

La magnitud del hallazgo generó incluso una crisis logística en la pequeña isla, que cuenta con solo tres policías para custodiar una evidencia de tal envergadura.

Las autoridades francesas descubrieron el cargamento con casi dos toneladas de droga en dos etapas. Aunque el decomiso inicial se realizó el 14 de julio, fue posteriormente cuando se identificó la vasta cantidad de metanfetamina y cocaína que transportaba el velero de origen mexicano, así como su origen y destino.

Intercepción en Nuku Hiva (14-15 de julio): Un primer registro del velero por parte de aduanas y gendarmes locales condujo al hallazgo de un primer gran cargamento oculto en la cabina: 932.7 kg de cocaína y 181.6 kg de metanfetamina. Los tres tripulantes, de nacionalidad holandesa y alemana, fueron arrestados de inmediato.

Inspección Forense en Papeete: El velero fue trasladado a Papeete para un registro más exhaustivo. Allí, comandos, investigadores de la oficina antinarcóticos (OFAST) y equipos caninos desmantelaron la embarcación. Oculto en la propia estructura del velero, encontraron un segundo cargamento: 714.1 kg adicionales de cocaína y 49.8 kg de metanfetamina.